Cadena de favores Les 1001 Dents

La cadena de favores se inicia con el tratamiento de un paciente de Les1001Dents

Como dijo Eduardo Galeano:

“La caridad es humillante porque se ejerce verticalmente y desde arriba; la solidaridad es horizontal e implica respeto mutuo”.

La dignidad de la persona es un factor relevante en el ejercicio de la solidaridad, el empoderamiento y el reconocimiento de la ayuda recibida son clave.

Los pacientes de la Clínica Solidaria de Acción Planetaria pueden ser atendidos gracias al paciente de Les1001Dents que se realiza un tratamiento y ha iniciado, así, la cadena solidaria. Solo con ese gesto el engranaje se pone en marcha.

Los profesionales de Les1001Dents y el propio centro deciden aportar un % de su beneficio para redirigirlo a la parte solidaria y hacer posible la atención de los pacientes con menos recursos.

A la vez, un equipo de profesionales de la odontología destina su tiempo y experiencia de forma desinteresada y en régimen de voluntariado al proyecto, acudiendo a las instalaciones y haciéndose cargo de los tratamientos de los pacientes de la parte solidaria.

Estos últimos retornarán los servicios recibidos entrando a formar parte del sistema del Banco del Tiempo, a través del que pondrán a disposición de la sociedad su tiempo y habilidades realizando varias actividades positivas para el entorno.

Somos firmes defensores de la economía del favor por favor y creemos que el dinero no es la única forma de intercambiar bienes y servicios.

Es el ejemplo de sociedades de las ciudades europeas más avanzadas, donde la economía de colaboración funciona como un método integrado entre las personas. Aquel que puede, ayuda al más desfavorecido.

Sólo en el primer año, 800 pacientes pasaron por Les1001Dents y gracias al trabajo voluntario de 30 dentistas fue posible atender a 700 personas que, previamente, habían sido derivadas por una de las entidades colaboradoras haciéndonos llegar los casos más graves de personas en vulnerabilidad.

La importancia de la solidaridad es la cadena que se genera, que alguien haga algo por otra persona y, en medida de lo posible, se trata de devolver el favor a la sociedad.

Con este gesto todo entra en perfecta sincronía. La persona que ha recibido un tratamiento entra en el Banco del Tiempo y, ahora, se convierte en la persona solidaria que devuelve el favor de la mejor manera que le es posible. Es la cadena de favores.

Acompañamientos, costura, mantenimiento de las instalaciones… la solidaridad no es signo de caridad. Hoy eres tú la persona ayudada pero, puede que mañana, seas tú el que des a los demás.

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